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Álava piedra angular

Vitoria fue origen del dialecto occidental

 

25-02-2010

 

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Sin la menor duda afirma Koldo Zuazo, profesor de dialectología en la UPV, que Álava ha sido piedra angular en la tierra del euskera. En su último trabajo de investigación -aún por terminar- llega a la siguiente conclusión: Vitoria fue origen del dialecto occidental. En dicha investigación ha sido numeroso el material consultado: textos del dialecto occidental, toponimia alavesa y colindante a ella, además del análisis riguroso de restos lingüísticos.
En busca de respuestas a un sinfín de cuestiones, inmerso en el análisis del léxico de la zona de Urdiain, en la Burunda navarra comprendió las influencias lingüisticas en el habla que procedían de los núcleos urbanos en la época medieval.
Sumido en su investigación nos lo encontramos en Urdiain. A continuación recogemos una breve reseña de la conversación.
 

Optó por los estudios de filología, empezó en filología inglesa en Deusto, y sin haberla acabado se pasó a filología francesa, para seguir el viaje en hispánicas, obteniendo la licenciatura en 1980.
Sin haberlo previsto, y con 18 años, en el centro donde impartía clases de euskera surgió la idea de crear un diccionario, en la cual participaban como director Xabier Kintana, y como auxiliar Joseba Tobar. Así es que manos a la obra, entre pira y pira de clase, estuvo adecuando fichas para el diccionario casi durante un año.
Mientras obtenía amplia experiencia como profesor, un maldito accidente de tráfico le dejó al borde de la muerte tendido en un hospital. Resultó ser una dura  pausa, tras la cual llamó a su puerta de nuevo la filología, en esta ocasión, la vasca. Posteriormente, en la universidad de Burdeos trabajó en su tesis sobre la formación del euskera estándar. Desde entonces, ha sido una constante en su vida estudiar el camino por donde han de ir el euskera estándar y los dialectos.

 

La controversia del euskera batua me pilló de pleno, pues aunque arrancó entre 1964 y 1968, la polémica cogió fuerza en la década de los 70. Recuerdo que cuando fui a Bilbao de estudiante, había fuertes tensiones respecto a ese tema. Llegaban diferentes discursos a Eibar y a Bilbao. En Eibar, por un lado, acudíamos con 16-17 años a las charlas que daban Juan San Martin, Imanol Laspiur y Serafín Basauri, donde nos decían que el euskera batua era muy necesario, por ejemplo, para comunicarse mejor con los euskaldunes de Iparralde, o para la redacción de textos escolares. Por lo demás, cada cual había de utilizar su  dialecto. Por supuesto, todo ello nos lo comunicaban en el euskera de Eibar. Quizá, por ello, el euskera batua era muy positivo para nosotros, tuvo buena acogida por nuestra parte.

Sin embargo, la situación en Bilbao era muy diferente: había dos ikastolas, una de ellas impartía en batua y la otra en vizcaíno; dos gau eskolas, dos revistas (Agur y Anaitasuna); todos enfrentados en constantes disputas. A pesar de ello, no se escuchaba nada de euskera en la calle. Tanto los partidarios del euskera vizcaíno como del batua utilizaban, además, un euskera verdaderamente extraño, el de unos lleno de aranismos, el de los otros tomando como fuente casi exclusiva a Axular y Leizarraga, escritores labortanos de los siglos XVI y XVII. Evidentemente, ninguno de ellos eran los mejores modelos a seguir.

 

Yo veía claro que el euskera batua era necesario, tanto para que los euskaldun berris pudieran aprenderlo, como para la redacción de libros en euskera y, también, para entendernos mejor entre todos los vascos. Sin embargo, el modelo lingüístico que en nombre del euskera batua se utilizaba en Bilbao no era en absoluto apropiado.
Por ejemplo, a la hora de dar clases ikusi izan dut era incorrecto, lo correcto era ikusi ukan dut, siendo ukan un verbo totalmente desconocido en la mayor parte de Euskal Herria. O en el caso de las formas bi y biga, para decir ‘dos’, donde se nos aconsejaba que había que utilizar sin sustantivo la forma biga, nunca bi.

Jamás se me olvidará cuando estaba en el curso de alfabetización de la Universidad de Deusto, habiendo preguntado el profesor dónde se encontraban los alumnos que aquel día faltaron a clase, yo le respondí “etxera joango ziran”. El profesor, con semblante serio, me respondió: “háblame en euskera, por favor, ‘etxera joango ziran’ es castellano. En euskera eso se dice ‘etxera joan dirateke’. Así se dice en Iparralde, y así se dice en un libro de Refranes y Sentencias de Bizkaia de 1596. Me quedé mudo, muerto de vergüenza. Además el profesor era una persona muy conocida –no mencionaré su nombre–. El problema, de todos modos, no era el profesor, sino el euskera que se difundía en Bilbao.

 

Para cuando acabé el curso de alfabetización dos cosas tenía muy claras: que el euskera hablado en Eibar era malo; y que el correcto era el de Axular, Leizarraga, etc.

 

Desde entonces ha sido una constante en mi vida llegar a saber cuál ha de ser el sitio y futuro del euskara batua y los dialectos.

Por mi trabajo basado en dialectología y sociolingüística me toca moverme por toda la geografía de Euskal Herria, para poder conocer cómo es y cómo está el euskera que se habla actualmente. Me parece algo imprescindible para todo aquel que quiera llevar al idioma por el buen camino.

 

Parece que en el libro Euskararen sendabelarrak hablas desde el corazón.

 

Desde luego que con mal genio sí. En mi opinión, no se ha aplicado debidamente el euskera batua, porque no se han diferenciado las zonas vascófonas y las no-vascófonas, ni tampoco se han tenido en cuenta los dialectos de cada lugar. Me explico: no se puede actuar de la misma manera en Lesaka que en Lekeitio, cada cual tiene su ascendencia dialectal; ni es aplicable el mismo modelo  a un niño de Oyón (zona no vascófona) o al de Aramaio (zona vascoparlante).

Una de las razones para publicar ese libro era que Euskaltzaindia estaba demasiado estancada y, al mismo tiempo, que la gente se daba cuenta que el euskera batua era muy hermético. Asimismo, observaba otro hecho: hoy día aún, mucha gente opina que el euskera batua no es algo suyo.  Deberíamos lograr que el hablante se identifique plenamente con el euskera batua.

¿Es función de Euskaltzaindia decir cuándo y cómo utilizar el batua?

 

En mi opinión sí, porque Euskaltzaindia es la responsable de llevar a cabo la unificación de la lengua. De todas formas, si no fuera competencia de Euskaltzaindia, de alguien habría de serlo. ¿Del Departamento de Educación? A lo mejor sí. ¿De HABE? Es posible. Pero, al menos, alguien debería responsabilizarse de ello.
En resumidas cuentas veía un gran vacío en torno a este tema, y de ahí el tono algo rebelde de Euskararen sendabelarrak.

 

 

Sin embargo, no rechazas el euskera estándar, a pesar de esforzarte por la aportación de los dialectos.

 

¡En absoluto! Lo que digo es que conviene dejar claro dónde y cómo hay que utilizarlo. Me duele mucho que, por ejemplo, aquí, en Urdiain, algunos padres y madres de entre 30 y 40 años se dirijan a sus hijos/as en euskara batua. Es reflejo de que todavía la gente no ha asumido las funciones del euskera estándar. El euskera batua no se hizo para hablarlo en Urdiain, ni en la Sakana. Se creó con otros fines bien distintos.

 

EL EUSKERA DE ÁLAVA

 

¿Cuál fue el dialecto que se hablaba en Álava?

 

Ahora disponemos de abundante material para poder determinar cómo era el euskera que se hablaba en Álava y, según parece, podemos decir que fue en Álava donde surgieron multitud de innovaciones. Desde Álava se propagaron a sus zonas colindantes: Bizkaia, cuenca del Deba, Goierri, la Burunda, Ameskoa, Lana, y seguramente que también a La Rioja y Burgos. Es el dialecto que podemos denominarlo “occidental”, y es, por tanto, el que hablaron los euskaldunes de Álava.

 

Viendo las necesidades actuales, ¿será pertinente ese euskera antiguo?

 

En gran parte no, porque los escritores de los siglos XVI y XVII han quedado muy lejanos. Pero, por otro lado, hay numerosas aportaciones que resultarían muy valiosas. Por ejemplo, para decir ‘enviar’ todos los escritores alaveses han utilizado “bidaldu”, ninguno de ellos ha escrito “igorri”. Por lo tanto, ¿qué palabra habría que enseñar en los euskaltegis? Sin duda alguna “bidaldu”. ¿Qué hacemos entre ezer y deus? Pues, ezer. ¿Por qué? Porque es la forma que se ha utilizado en Álava.

Sería una tontería enseñar el euskera antiguo de Álava en el siglo XXI, pero ciertas cosas no estarían de más. Hay múltiples ejemplos de todo ello: del trío ahaztu / atzendu / ahantzi por sentido común nos quedaríamos con ahaztu, porque es la forma que siempre se ha utilizado en Álava. Esa tradición deberíamos recuperarla, aunque dentro de los límites que impone la sensatez. En este momento, ese es el trabajo que tengo entre manos: dar al euskera alavés antiguo una perspectiva actual y de futuro.

 

¿Cómo es eso de que el euskera de Oñati sería el que se hablaba antiguamente en Gasteiz?

 Concretamente he dicho que la tendencia natural de Oñati siempre ha sido la de tratar a Gasteiz como el núcleo urbano mayor más cercano. Lo mismo ocurre con Arrasate, Aretxabaleta, y su zona. Podemos afirmar que el euskera que se habla hoy en el Alto Deba le debe mucho al que en un tiempo se hablaba en Gasteiz. Pero eso no significa, en manera alguna, que el euskera que se habla actualmente en Oñati es el mismo que se hablaba en Gasteiz hace varios siglos. El euskera de Oñati ha seguido su propia evolución y ha tenido otras influencias, provenientes sobre todo de Gipuzkoa.

¿Se hablaba el mismo euskera en todo el territorio alavés?

 Parece que no. En cuanto nos acercamos al extremo oriental de Álava parece que cambiaba el modo de hablar. En las proximidades de San Millán, Salvatierra y Arraia-Maeztu se ven influencias de otra vertiente. Es probable que ciertas modas de habla surgieran y se exportaran desde Pamplona, y esas modas alcanzaron mayor fuerza en la zona oriental de Araba que en la occidental.

 


 

¿Estás trabajando en la investigación sobre esos dos núcleos fuertes, Vitoria y Pamplona?

 

Sí. La estancia en Urdiain me ha abierto los ojos. Aquí dicen domekia, izaria, lapikua, ortua, paparra, pitsa y un montón más de palabras y estructuras lingüísticas similares al vizcaíno. Se ha venido diciendo que todo ello era por influencia de ese dialecto, pero me pregunto: ¿será eso cierto? ¿Habrán venido de Bizkaia directamente? Es muy difícil que así sea.

Al otro lado de la sierra de Urbasa se encuentra Ameskoa, y algo más al sur, se encuentra Lana. En esas dos comarcas existen también palabras y estructuras lingüísticas que habitualmente se han considerado vizcaínas. La pregunta es la siguiente: ¿cómo han podido llegar de Bizkaia a esas zonas de Navarra? Podrían haber llegado a Azpeitia, tal vez, pero, ¿aquí, hasta Urdiain? Difícilmente. ¿Y a Ameskoa? Más difícil todavía. ¿Y a Lana? Imposible.

Además, ¿qué núcleo urbano importante existía antes del siglo XIV en Bizkaia?  Ninguno. Por el contrario, si tomamos como núcleo principal de aquel tiempo a Gasteiz resulta fácil de explicar que las modas lingüísticas acaben por llegar a lugares como Lana, Ameskoa, Burunda o Goierri.

Han existido otro tipo de modas lingüísticas que han llegado a Lapurdi, la Baja Navarra, parte oriental de Gipuzkoa y a Navarra, las cuales no tienen otra explicación sino son originales de Iruña. Eso es, en mi opinión, lo que se puede decir cotejando los datos que tenemos a nuestro alcance.

 



¿Algo que añadir como conclusión al trabajo de investigación sobre el euskera de Álava?

 

Pues sí. El caso es que jamás se ha tomado en consideración el euskera de Álava. Ahora, en cambio, sorprendentemente, vemos que Álava pudo ser el origen del dialecto occidental.

 

Los historiadores afirman que ya para el siglo VIII se atisban ciertas diferencias en Euskal Herria. Álava y Bizkaia se distancian del reino de Navarra y comienzan a relacionarse con el Reino de Asturias. La lengua es reflejo de que el euskera occidental es especial, diríamos que el más especial, ya que hay múltiples formas lingüísticas originales suyas, por ejemplo, nuevos morfemas en la declinación, como: -gaz (lagunagaz) ‘con el amigo’, -rutz (etxerutz) ‘hacia casa’...

Otra conclusión a destacar puede ser que los dialectos, las antiguas tribus y los distritos eclesiásticos no guardan una relación directa entre ellos, a pesar de que haya sido una teoría de amplio reconocimiento, y que llegó de mano de Julio Caro Baroja. Según dicha teoría, los dialectos son anteriores a la llegada de los romanos, del tiempo de los caristios, várdulos, vascones y de las demás tribus.

 

No parece muy verosímil. Un ejemplo muy claro de todo ello lo podemos encontrar aquí en la Burunda: por encima de la distribución de tribus y distritos eclesiásticos, el habla de esta zona de Navarra y el euskera que se hablaba en la zona oriental de Álava parece ser que eran muy similares.

 

Otro ejemplo muy significativo es el que encontramos al otro lado de Urbasa, en Ameskoa. Dicha comarca se divide en dos: Ameskoagoiena y Ameskoabarrena. El caso es que Ameskoagoiena pertenecía eclesiásticamente a Calahorra, y Ameskoabarrena, a Iruña. A pesar de que la Iglesia mantenía la comarca dividida en dos, la toponimia que encontramos en ambos casos es exactamente igual, y lo mismo nos ocurre con las palabras vascas que se han mantenido allí con vida.

 

Por tanto, podemos decir que la teoría según la cual la división de la iglesia se debía a diferencias lingüísticas no es correcta. Se podría pensar que la Iglesia tendría unos intereses económicos y políticos propios, y esos sí podrían haber sido los que determinaron la estructura eclesiástica.

 

Hace ya bastante tiempo, Mitxelena dijo los dialectos actuales eran posteriores a la llegada de los romanos y, según parece, estaba en lo cierto, porque en caso de que los dialectos hubieran sido antiguos, estarían mucho más diferenciados. Además, lo que la dialectología explica es que los únicos dialectos con una personalidad acusada son el occidental, de Álava y Bizkaia, y el de Zuberoa. Entre los dialectos centrales, de Gipuzkoa, Navarra, Lapurdi y la Baja Navarra, las diferencias son escasas y muy poco significativas.

 

Otra de las aportaciones que Mitxelena hizo y en la cual también tenía razón es la siguiente: las palabras derivadas del latín en euskera han evolucionado del mismo modo en todos los dialectos. Por supuesto, si los dialectos hubieran existido como tales para cuando llegaron los romanos, también habría sido diferente la evolución que dichas palabras –provenientes del latín– habrían reflejado en cada dialecto. Resulta por tanto acertado decir que la creación de los dialectos es posterior a la llegada de los romanos, es posible que se  crearan en el medievo.

¿A dónde nos lleva todo ello?

 

Pues que hay que escribir la historia del euskera desde otra perspectiva. Ciertas opiniones que teníamos por buenas no parece que sean las correctas.

 

UN CONSEJO 

 

Hoy por hoy, ¿aquel estudiante de euskera que no ha mamado de ningún dialecto, tendría suficiente con tirar del euskara batua?

 

Quizá si, pero repetiré lo que he dicho anteriormente: el euskera batua debe ser flexible. Tanto en euskaltegis como en centros escolares deben tenerse en cuenta los dialectos que se hablan a su alrededor. Por ejemplo, a aquel de Lizarra que pretende aprender euskera debe enseñársele un modelo de euskera cercano al de Navarra; al de Santurtzi el de Bizkaia, al de Baiona el de Lapurdi y de la Baja Navarra. Lo que intento decir es que tampoco en lugares donde el euskera propio de la zona no existe ahora, debemos actuar de cualquier forma. También en esos sitios debemos tomar en consideración las hablas que las rodean.

Por ejemplo, en Vitoria-Gasteiz. ¿Cómo actuamos?

 

Tenemos que situar a Gasteiz dentro de la zona occidental. Sabiendo que ha mantenido relación con Bizkaia, la cuenca del Deba y el Goierri, es de sentido común dirigir la mirada hacia allí. Actuando de este modo, aquello que se aprende en las escuelas y en los euskaltegis se podrá poner en práctica  mucho mejor. A menudo enseñamos a los alumnos un euskera que queda muy distante del que nos rodea, con lo que en definitiva aislamos al estudiante de euskera. En cambio, si aquello que se enseña es lo que llega a escuchar en su entorno más próximo, ese estudiante se animará y actuará más motivado a la hora de poner en práctica lo aprendido en clase. Se aprendería el euskera más rápido y más barato.